Blog de Biem

HIJOS Y TRABAJO

Posted by on 4:16 pm in BIEM en los Medios, Sin categoría | 0 comments

HIJOS Y TRABAJO

Las demandas de los hijos y el trabajo demasiadas veces son incompatibles.

Poder decidir cuándo queremos estar con los hijos y cuando ceder tiempo al trabajo sería lo ideal. Pero desgraciadamente sigue siendo noticia cuando esta conciliación es posible.

CRIAR GEMELOS

Posted by on 3:08 pm in BIEM en los Medios | 0 comments

CRIAR GEMELOS

Tener un hijo revoluciona la vida. Pero si se trata de criar gemelos la vida se convierte en una odisea.

DUCHARSE SOLO

Posted by on 4:04 pm in Blog de Biem | 0 comments

DUCHARSE SOLO

En algún momento el baño del bebé tiene que convertirse en ducharse solo. Habrá que controlar y supervisar, pero debemos premiar su autonomía.

La mayoría de los niños son capaces de lavarse solos entre los 5 y los 7 años. Ser autónomos en su higiene es bueno para ellos y para sus padres, que podrán ir delegando esta tarea y ganando tiempo para sí mismos.

Como toda nueva conquista, no surge de la noche a la mañana. Estos son los pasos previos para que llegue el momento de ducharse solos:

  • Desde bebés, hemos repetido la rutina del baño cada día, de manera que el niño ha adquirido el hábito de higiene a base de hacerlo de la misma manera, en el mismo sitio y a la misma hora.
  • El niño es consciente de que la higiene influye en las relaciones sociales: estar sucio genera rechazo en los demás y puede provocar la burla de sus compañeros. Además, es una falta de respeto presentarse ante los otros con aspecto descuidado o mal olor.
  • Hemos predicado con el ejemplo. El niño ve que ducharnos es importante para nosotros.
  • Alabamos cuando está limpio, lo bien que huele y lo guapo que está recién lavadito.
  • Habitualmente le dejamos practicar en su autonomía, cuando quiere frotarse con la esponja o utilizar la ducha él solo.

 

Cómo saber si están preparados

Algunos comportamientos nos indican que ya pueden estar capacitados:

  • El tiempo de juego en la bañera se reduce.
  • Cuando se quedan a solas un momento en el cuarto de baño no lo dejan como si fuera Aquapark.
  • Quieren manejar la ducha ellos aunque estemos nosotros delante.
  • Saben frotarse con la esponja y obedecen instrucciones sobre cómo hacerlo, recuerdan el ritual que se les ha enseñado para no olvidar ninguna parte de su cuerpo.
  • No se escurren en la bañera o en el plato de ducha, son capaces de guardar el equilibrio y tienen suficiente agilidad para entrar y salir solos.

 

Período de transición

Cuando pensemos que va siendo el momento, si el niño no lo pide, le animaremos “cómo ya eres mayor, puedes ducharte tu sólo” .Entonces nos  retiraremos y señalaremos cualquiera de las cosas que haga solo.  “¿Todo bien?” , “¿Te preparo ya el albornoz?”…

Habrá que estar pendientes hasta que veamos que ya no nos necesita y que es capaz de organizar su aseo de principio a fin, pero puede que durante algún tiempo prefiera que nosotros regulemos la temperatura y el caudal del grifo o que le ayudemos a secarse bien o a deserrendedarse el pelo.

 

Toca revisión

Que sean capaces de ducharse solos no significa que no debamos supervisar su tarea. Prácticamente hasta los 12 años habrá que comprobar que las orejas o las uñas están limpias o que se aclaran el pelo adecuadamente.

Otro punto importante es que el niño acepte las rutinas previas y posteriores al baño. Da igual si fijamos la hora por la noche o por la mañana, pero avisaremos unos minutos antes de que se acerca el momento de bañarse para que recoja, termine lo que está haciendo y prepare su ropa.

Si necesita nuestra ayuda para el suavizante del pelo, para cortar las uñas o secar la espalda, se la brindaremos sin problemas, pero siempre elogiaremos sus avances y sus progresos para hacerse mayor y ser autónomo.

Además, le asignaremos una tarea que será su responsabilidad: pasar la ducha por la bañera y dejarla limpia para el siguiente, llevar la ropa sucia al cesto destinado a ello…

 

Para finalizar, le diremos cuánto nos gusta cuando está recién bañado, lo bien que huele y lo mucho que nos ayuda desde que se ocupa de hacer sus cosas, acompañando el comentario de un beso.

NO SOPORTO COMO EDUCA MI PAREJA

Posted by on 3:21 pm in BIEM en los Medios | 0 comments

NO SOPORTO COMO EDUCA MI PAREJA

Adoro a mi pareja pero no soporto como educa a mi hijo.

Me paso el día discutiendo delante del niño. El pequeño se ha convertido en la excusa para comenzar la guerra con mi pareja… son algunas de las razones por las que tienes que escuchar esto. Comienza a elaborar un proyecto en común. Educar con tu pareja.

 

No soporto como educa mi pareja

 

 

CAMBIO DE COLE

Posted by on 4:09 pm in Blog de Biem | 0 comments

CAMBIO DE COLE

Un cambio de cole puede producirse por razones laborales, familiares o simplemente un cambio de vivienda. La familia y el colegio son los grandes grupos sociabilizadores del  niño. Cambios en cualquiera de los dos, les generan el estrés y la ansiedad  propios de la incertidumbre.

Una vez tomada la decisión, habrá que plantear la transición de la manera menos “traumática” posible. Aquí tienes algunas pautas para conseguirlo:

Sólo comunicaras el cambio cuando tengas fecha de ejecución. Si no está claro el traslado o no han adjudicado todavía la plaza en el nuevo centro o simplemente es un plan que has comentado sin que haya nada en firme, espera.

  • Cuéntale el plan cuando ya no quede ni mucho, ni poco tiempo para llevarlo a cabo. Los niños llevan mal la espera y la noticia anticipada, puede suponer una fuente de estrés gratuita. Busca un momento tranquilo en el que no haya que salir corriendo, evita distracciones tipo móvil, tv, pc etc. Y pide que te atienda, porque tienes que contarle algo muy importante.
  • Dale todos los datos que su edad le permita entender. Cuéntale la razón del cambio, a dónde iréis, donde viviréis y cuál será su colegio. Déjale que te cuente lo que opina y cómo se siente.
  • Permítele que proteste,  que te ruegue que no lo hagas (el miedo habla por ellos). Di que le entiendes, que los cambios también son complicados para ti pero que todo va a ir bien. Recuerda que a los hijos la rutina (e ir al colegio lo es) le dan seguridad. Con el cambio se sienten inseguros, miedosos ante lo desconocido. Por muy atractivo que se lo pintemos.
  • Llévale a visitar el nuevo entorno. Enséñale el colegio, si entrena muéstrale donde podrá hacerlo tras la mudanza, la casa nueva e incluso propón hacer algún plan juntos del tipo: podremos jugar al tenis en el club de al lado de casa. También puedes  recurrir a internet: una visión del barrio nuevo, la página con las actividades del nuevo centro.
  • Implícale en tareas como: embalar sus cosas e ir pensando cómo va a organizar su habitación. Preparar  los libros y el material escolar, que te acompañe a ver las nuevas instalaciones.
  • Prepara una fiesta de despedida con los amigos anteriores y centra tus energías en que haga nuevos amigos (invita a una merienda, anímale a quedar en sitios donde suelen estar los chicos, haz por quedar con los padres de sus amigos…)

En breve, porque los niños se adaptan rápidamente, estará encantado. ¡Vamos! que probablemente os cueste más a vosotros que a él encontrarse a gusto en la nueva situación.

La vida es cambio y saber enfrentarlos es una habilidad necesaria para su adaptación a la vida real. Porque si no correrán el riesgo de convertirse en una persona rígida y ansiosa. Un nuevo cole le enseña cómo enfrentar los cambios sin que su ansiedad le paralice e impida avanzar.

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